Web de San Ignacio





Enlaces

Declaración universal de los derechos humanos
Comercio justo

__________________

Declaración universal de los derechos humanos
Derechos Humanos

__________________

Caritas Parroquial

Cáritas Parroquial
__________________

Hacer click para bajar el mejor navegador web

Para ver bien la web
__________________


Suite Ofimatica

Paquete de Ofimática


GNU/LINUX

Domingo 2º de Cuaresma

Mc. 9, 2-10

Jesús se llevó a Pedro, Santiago y a Juan, se subió con ellos solos a una montaña alta, y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo. Se les aparecieron Elías y Moisés hablando con Jesús. Entonces Pedro tomó la palabra y dijo a Jesús; ”Maestro”, ¡qué bien se está aquí! Vamos a hacer tres chozas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías” Estaban asustados y no sabían lo que decían. Se formó una nube que los cubrió y salió una voz de la nube que decía: “Éste es mi Hijo amado; escuchadlo”. De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos. Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: “No contéis a nadie lo que habéis visto hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muerto”. Esto se les quedó grabado y discutían qué querría decir aquello de resucitar de entre los muertos.

 

“Subió con ellos solos a una montaña alta”, en su cultura la montaña es lugar de encuentro con Dios,  y se transfiguró delante de ellos”, mostró su esplendor, su divinidad. 
Solo desde una experiencia religiosa, desde el encuentro con Dios se puede reconoce a Jesús en toda su riqueza y autenticidad: como verdadero hombre y verdadero Dios. 

En la escena aparece Jesús con Moisés y Elías, le vemos arropado, enmarcado por la Ley y la Profecía, y salió una voz de la nube” que decía: “Éste es mi Hijo amado; escuchadlo”
Escuchar es acoger y cumplir lo que Él diga, es ser fieles y leales a Él. 
Con la acogida y la fidelidad a Jesús sobran ya las leyes y las profecías. 

Jesús trae una novedad: enseña a vivir en la libertad del más puro amor.
Ser cristiano es vivir en la libertad que reclama el amor en estado puro; a su lado, absolutamente todo quedará relativizado; la expresión de Pedro

“Vamos a hacer tres chozas” supone y expresa “miedo a la libertad”
 Con Jesús la religión legalista judía se cierra en circulo y queda obsoleta. 

Moisés y Elías, Ley y Profecía son normativa y tradición validas, 
pero una vez más el delegado de curso o el vocero del grupo se equivoca.

Querer “hacer tres chozas” para estar como estamos es un craso error; la  historia no pertenece a los que quieren detener las agujas del reloj y así prolongar el hoy haciendo de él un presente continuo, fijo, estable y seguro. 

Los nostálgicos del ayer son cobardes egoístas incapaces de vivir el amor; olvidan que un presentes-estable es vivir un fósil y el amor es cambio; el enamoramiento es etapa transitoria, el amor es actitud ante la historia. 

Conocer a Jesús en su humanidad y divinidad no es parada y fonda, no es un fin en sí mismo, no es excusa para “hacer tres chozas”.
Vivir en cristiano es amar, comunicar, contagiar, no parar, es apostolar. 

Conocer a Jesús como Dios y hombre verdadero es el punto de partida  para vivir sin miedo el futuro aceptando el riesgo de amar a fondo perdido. 

La transfiguración es una catequesis sobre la divinidad de Jesús, una experiencia extraordinaria que vivieron Pedro, Santiago y Juan, los mismos que se durmieron cuando Jesús se desfiguró y sudó sangre. 

No basta con predicar; hay que ayudar a vivir y a ver claro.
La “montaña alta” y Getsemaní son dos caras de una misma realidad. 
A Pedro, Santiago y Juan les ayuda a ver claro, les muestra su esencia y quiere ayudarles a vivir desde la libertad del autentico encuentro con Él. 

Y les dice: “No contéis a nadie lo que habéis visto hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos”.
Respetad el kairós, el momento oportuno, el ritmo de crecimiento. 

El ser humano es un animal temporal, se hace en el tiempo; sus experiencias extraordinarias del pasado son su tesoro, son su aval para vivir el hoy hambreando el futuro. 

El pasado, pasado está y si se rescata es para que sea aval y tesoro; puesto que de recuerdos no se vive pero sin recuerdos, tampoco.
La memoria del pasado alimenta la esperanza en el futuro. 

Dios se toma su tiempo en cada una de sus criaturas; no nos trata a todos por igual, cada cual tiene su tiempo.
Si quieres que una flor crezca no tires de su tallo, lo puedes romper. 

En toda acción pastoral hay que saber esperar; tener prisa y querer ver pronto los resultados es un mal asunto; en ocasiones lo urgente ha de esperar, no puede desplazar a lo importante. 

Que lo urgente espere para que lo importante se cumpla, que trabajamos con Dios y para Dios, sin Él nada podemos. 

“Transfiguración” es momento fuerte y bueno para unos apóstoles; pero no olvidemos que para vivir tan importantes son los buenos

como los malos momentos, los momentos “Getsemaní”.
El que se transfigura también se desfigura, es el mismo Dios y hombre verdadero.

Con Jesús y viviendo como Él todo sobra. Su vivir es la mejor religión.












































 ...